Esteban Mora

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Política: Fabricio y la memecracia

Memecracia es un término acuñado por la periodista española Delia Rodríguez y hace referencia al momento digital en el que vivimos, donde una idea o historia expresada en un meme puede tener más vigencia y alcance que una noticia en un medio tradicional.

Los memes no son algo nuevo, han estado con nosotros desde antes de que explotara la popularidad de las redes sociales. Han evolucionado para ir más allá de la burla contra una celebridad y se han constituido en un lenguaje por si mismos, posicionándose como una forma válida de comunicación. Los memes ahora forman parte de nuestra cultura.

Sabemos que el meme correcto en el momento preciso puede iniciar una reacción en cadena capaz de colocar una idea en el imaginario popular, y para un político esto puede ser positivo o negativo, todo depende de su personalidad y de la idea que quiera comunicar.

Quienes estuvimos pendientes de los debates durante la pasada campaña electoral vimos, no sólo la velocidad a la que se generaban, sino cómo algunos de ellos aprovechaban perfectamente el momento.

¡Peligro, peligro!

Para darnos una idea, durante los debates de Noticias Repretel (22/03) y Telenoticias (27/03) entre Carlos y Fabricio Alvarado, se generaron 21902 tweets, de los cuales 12404 fueron tweets originales (no retweets). De esos 12404 el 13,22% (2896) incluía algún tipo de archivo multimedia (imagen o clip de vídeo).

Ese 13,22% de los tweets fue responsable de 2798 retweets, lo que representa un 29,12% del total. El restante 86,78% contabilizó 9606 retweets (70,88%). En otras palabras, el contenido multimedia de ese 13,22% ayudó a que éstos tweets se viralizaran con mayor facilidad.

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Documentar el proceso, no solo mostrar el producto

Imaginemos por un momento que usted es un pintor reconocido y vive en la década de los 80s. En aquellos años la forma más eficiente en función de costo y beneficio de informarle al público que usted estará exponiendo su trabajo más reciente es con el apoyo de algún medio de comunicación masivo, por ejemplo radio, televisión o prensa escrita. Pero, a menos de que usted sea dueño de alguno de estos medios y tenga poder de decisión sobre lo que se publica, la promoción de su exposición depende de terceros. Lógicamente, el que usted sea un pintor reconocido le ayudará a abrirse espacio en alguno de estos medios, pero si no lo es las probabilidades de contar con el apoyo de alguno de ellos se ven reducidas.

Por suerte Internet y las redes sociales ha cambiado bastante la forma en la que se hacen las cosas y ahora es el artista quien está en control de su propia promoción. Hoy en día cualquiera puede tener su sitio web y abrir perfiles en redes sociales para promocionarse. Hoy somos generadores activos de contenido. Ya no hay barreras; podemos crear y cultivar nuestro propio espacio digital.

Pero yo creo que el cambio más importante no es tecnológico, sino mental. Tan importante es el hecho de utilizar el nuevo canal de comunicación como cambiar la forma en la que presentamos lo que hacemos en él. Y hoy posiblemente es más importante documentar el proceso de creación que esperar a que el producto esté terminado para mostrarlo.

Esperar a mostrar un producto hasta que estuviese terminado tenía lógica en los años previos a Internet donde los medios eran escasos y publicar era caro. Pero hoy, donde se puede mostrar lo que uno quiere, en el momento que se quiera, prácticamente sin costo alguno, no tiene sentido. Un pintor puede mostrar desde las herramientas que utiliza hasta los bocetos de la obra. Con cada paso del proceso se va creando una conexión emocional con el público a través de la humanización al artista. De hecho, me atrevo a apostar que una obra cuando se le ha visto crecer a lo largo de un proceso será mejor recibida que cuando se ve por primera vez cuando está terminada. Esto porque durante el proceso se contó una historia y las historias despiertan emociones.

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© 2019 Esteban Mora

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