Esteban Mora

Ideas + Análisis + Opinión

Pequeño manual para crear tu marca personal

Semanas atrás una amiga me pidió que le ayudara con una charla sobre marca personal. Al principio dudé porque no es uno de los temas sobre los que suelo hablar, pero vi la oportunidad como un reto para plasmar cómo ha sido el desarrollo de mi propia marca.

En mi caso, en un lapso de cinco años pasé de ser un desconocido con una pequeña empresa de desarrollo web a enfocarme solamente en el análisis y la estrategia digital mientras aparecía regularmente en la prensa hablando sobre estrategia política y redes sociales, daba charlas sobre mercadeo digital y exponía en eventos.

¿Qué hice para que esa transformación se diera? Eso es justamente lo que traté de responderme mientras hacía la charla y quiero compartir de forma resumida aquí también.

De una vez hago la aclaración de que aunque hubo cosas que fueron planeadas, otras sucedieron por accidente y a partir de ahí tuve que construir y adaptar. Y también sobra decir que algunas enseñanzas fueron el resultado de grandes errores.

¿Qué es marca personal?

Parece ser de común acuerdo que marca personal es la huella que dejamos en los demás. Es la definición que encontramos en decenas de blogs y en Wikipedia. Pero yo le agregaría un detalle: marca personal también tiene que ver con los elementos que utilizamos para que esa huella se imprima.

De alguna forma u otra, con o sin esfuerzo, todos dejamos una huella en las demás personas, ¿pero cómo lo hacemos cuando alguien nos verá o escuchará sólo durante unos pocos segundos? Es ahí cuando otros elementos pueden sumar a nuestro impacto.

En los últimos años he aprendido que algunas acciones puntuales te pueden ayudar a construir y potenciar tu marca personal. Empecemos:

¿Qué te hace diferente?

Toda la vida he tenido una duda: ¿por qué, si todos queremos ser especiales, actuamos siguiendo un estándar? ¿Por qué, si queremos ser diferentes, nos esforzamos por ser lo más iguales posibles? Si tu objetivo no es ser uno más del montón vas a tener que mostrar qué te diferencia de los demás. En otras palabras, tenés que encontrar cuál es tu superpoder.

Y tomá en cuenta que es posible que tu mismo superpoder lo tengan miles de personas. Así es la vida y no hay problema con eso, pero si es lo que te hace diferente del promedio tenés que aprovecharlo en tu beneficio.

Una pista: Usualmente lo que te hace diferente se deriva de un talento, no de un conocimiento adquirido.

Sé el mejor en una sola cosa

Esto lo aprendí a consecuencia de un error que mantuve durante varios años. Confieso que me gusta hacer muchas cosas, y algunas no las hago tan mal, pero intentar hacer algo especial con cada una de ellas me restaba foco de lo que realmente me hacía destacar. Tenía que concentrarme en una sola.

Si podés ser el mejor o uno de los mejores en varias cosas, perfecto. Pero si tus aptitudes o tu tiempo sólo te alcanzan para concentrarte en una sola, no hay problema. Curiosamente, para la definición de tu marca personal es preferible ser uno de los mejores en una sola cosa que ser “solamente” bueno en varias.

Desarrollá tu propio estilo

Este punto está muy ligado a la personalidad de cada quien, pero si es importante encontrar tu superpoder para ser diferente en el fondo, también es importante ser diferente en la forma. Dicho de otra manera, tenés que encontrar la forma de hacer sentir tu superpoder.

La forma en la que escribís, en la que hablás, en la que das a entender tus ideas, etc; al final todo suma para definir tu estilo único.

Y aquí tenés que tomar en cuenta dos cosas. Por un lado, que hay límites que debés respetar porque tu marca personal no debería generar anticuerpos. Y por otro, que encontrar tus límites requiere de prueba y error.

Superate a ti mismo y a los demás

La vida es un ciclo permanente de aprendizaje y mejora constante. Si permanecés estático por mucho tiempo, pronto perderás vigencia. Y ésto es muy importante si tu marca personal está ligada a algún tipo de exposición pública.

Aunque llegués a ser el mejor en un tema, nada te garantiza que podrás mantener esa posición por mucho tiempo. Así que estás en la obligación de subir tu propio nivel día con día. Recordá que lo difícil no es llegar, sino mantenerse.

Siempre aportá valor y novedad

Este punto aplica en dos sentidos. Primero, recordá que tu marca personal debe quedar grabada en quienes te escuchan o te leen. Si no decís nada relevante, o si no lográs despertar en ellos curiosidad por lo que estás diciendo, concluirán que sos uno más del montón y tu oportunidad de captar la atención habrá pasado. En un mundo tan competitivo como el actual no podés darte el lujo de desperdiciar una sola oportunidad.

Y segundo, es muy probable que te veas expuesto a las mismas personas con frecuencia. ¿Cuánto tiempo creés vos que serás interesante para ellas si siempre decís lo mismo? Tenés que aportar algo nuevo regularmente de lo contrario perderás relevancia.

No podés tener miedo a fallar

Marcar una diferencia implica correr un riesgo, y entre mayor sea el impacto que querés tener con tu marca personal, mayor será el riesgo que debés correr.

Ahora, este riesgo puede tomar múltiples formas, desde el canal utilizado para mostrar tu marca hasta lo que tu misma marca representa o comunica. Son tantas las variables que influirán en el desarrollo de tu propuesta que si tratás de mantenerte en una zona segura tu impacto será mínimo.

Tarde o temprano algo saldrá mal, pero ésto no solo pondrá a prueba el valor, sino también la confianza que tu audiencia ha depositado en tu marca. No podés detenerte.

Compartí contenido

¿Has escuchado la frase “quien tiene la información tiene el poder”? Pues bien, para el desarrollo de tu marca personal funciona al revés. Quien libera la información tiene el poder.

Internet y los medios sociales han nivelado el terreno de juego para todos. Las mismas herramientas que años atrás eran exclusivas de las grandes empresas hoy están alcance de cualquier persona, algunas de forma gratuita.

Recordá que la relevancia de tu marca está ligada al valor que ella aporta. Si no le mostrás tu propuesta al público, ¿cómo se determinará tu valor? Podés tener ideas increíbles o puntos de vista revolucionarios, pero si no quedan plasmados en algún lugar nadie los verá. Debés hacerle fácil a la gente el conocerte.

Trabajá en tu imagen personal

Este es otro de los puntos que aprendí luego de muchos errores, pero también tiene una trampa.

¿Qué es más importante, el mensajero o el mensaje? En el mundo utópico lo importante es el mensaje, pero en la sociedad que vivimos importan ambos.

Tomá en cuenta que las personas conectan de forma emocional, no intelectual. Entonces, si lográs que la gente conecte con vos, tu mensaje tendrá mayor probabilidad de quedar impreso. En otras palabras, lo que proyectás puede potenciar tu mensaje.

Pero para que esto suceda debés ser bien recibido por quien te escucha, y ahí nos enfrentamos a lo desconocido porque no existen dos personas iguales. Puede que la forma en la que te vestís o te expresás sea bien y mal recibida en un mismo salón, y es una variable con la que tenés que lidiar.

En teoría, si jugás a lo seguro minimizás el margen de error, pero, y aquí es donde está la trampa, tu marca personal depende mucho de elementos o características muy tuyas que pueden potenciarte. Algo tenés que proyectar diferente para verte único.

Entonces, tratá de que todos los elementos que definen tu imagen sean bien recibidos por el común denominador de tu audiencia, pero no olvidés hacer notar aquello que te hace diferente.

Advertencia: Nuestra imagen está ligada a nuestra personalidad. Si lo que proyectás es falso tu marca no tendrá impacto porque lo artificial genera desconfianza.

No te confíes

Imaginemos que has interiorizado los ocho puntos anteriores y le has dado un empuje enorme a tu marca personal. ¿Qué te hace pensar que eso será suficiente para que sobreviva en el tiempo?

Si la sociedad, la cultura, la tecnología, el conocimiento y la moda cambian, tu marca debe adaptarse a éste cambio y ésto te obliga a evaluar regularmente cuál es el impacto de la huella que estás dejando en la gente.

¡No podés darte el lujo de ser un one hit wonder!


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1 Comentario

  1. Gestión consciente de la huella que dejamos en os otros. Saludos, me ha gustado el artículo.

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