Expliquemos lo que ha sucedido con la campaña electoral 2018 en Costa Rica como si fuera el Tour de Francia, una de mis analogías favoritas.

Todos los años llegan al Tour 22 equipos pero no todos en igualdad de condiciones. Distintas características, entre ellas el presupuesto, definen las expectativas de cada uno. Unos se preparan para ganar la general, otros lo hacen para ganar etapas, y los restantes tratan de hacer un papel decoroso para justificar su patrocinio.

Los equipos que tienen un claro objetivo se paparan para alcanzarlo. Conocen cada etapa, saben dónde pueden atacar y dónde son más vulnerables. Inclusive los vemos perder segundos en una etapa porque saben que los pueden recuperar más adelante en una que se ajuste más a sus características.

Durante meses preparan el rol que tendrá cada uno de los ciclistas y es por eso que en las etapas importantes vemos a los mismos hombres tratando de escaparse uno del otro. No es coincidencia, todo está planeado.

Bajo situaciones normales la carrera transcurrirá tal y como fue pensada, pero de vez en cuando hay imprevistos que cambian no solo el curso de una etapa, sino el de todo un Tour.

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